I
[Cfr.
Alte. Arancibia el 7 enero 2001.]
La poesía se mete en la
boca
de los tontos, diciendo: "No tenemos
más destino".
Lo dijo el almirante
con vestidura de muerte o de
loca.
Los poetas estamos en veremos
Esperando que se
saque los guantes.
II
Los
asesinos a la espera
de cuerpos del delito.
Ay, no
tenemos más destino,
dicen, lavándose las manos
en
sangre tinta negra.
Mientras los muertos retuercen sus
manos.
III
Nunca se supo del destino
de los muertos
botados bajo el signo
de la desolación al agua sucia
de
mares, ríos, lagos, ductos
de alcantarillas
inconclusas.
Manando seguirán los vestidos de
luto.
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