martes, 31 de julio de 2012

Gabriela Mistral



CANCIONES DE SOLVEIG

I
    La tierra es dulce cual humano labio,
como era dulce cuando te tenía,
y toda está ceñida de caminos...
Eterno amor, te espero todavía.
    Miro correr las aguas de los años,
miro pasar las aguas del destino.
Antiguo amor, te espero todavía:
la tierra está ceñida de caminos... 
    Palpita aún el corazón que heriste:
vive de ti como de un viejo vino.
Hundo mis ojos en el horizonte:
la tierra está ceñida de caminos...
    Si me muriera, el que me vio en tus brazos,
Dios que miró mi hora de alegría,
me preguntara dónde te quedaste,
me preguntara ¡y qué respondería!
    Suena la azada en lo hondo de este valle
donde rendida el corazón reclino.
Antiguo amor, te espero todavía:
la tierra está ceñida de caminos...

II

    Los pinos, los pinos
sombrean la cuesta:
¿en qué pecho el que amo
ahora se recuesta?
    Los corderos bajan
a la fuente pía:
¿en qué labio bebe
el que en mí bebía?
    El viento los anchos
abetos enlaza:
llorando como hijo
por mi pecho pasa.
    Sentada a la puerta
treinta años ya espero.
¡Cuánta nieve, cuánta
cae a los senderos!
III
    La nube negra va cerrando el cielo
y un viento humano hace gemir los pinos;
la nube negra ya cubrió la tierra.
¡Cómo vendrá Peer Gynt por los caminos!
    La noche ciega se echa sobre el llano
!ay! sin piedad para los peregrinos.
La noche ciega anegará mis ojos:
¡cómo vendrá Peer Gynt por los caminos!
    La nieve muda está bajando en copos:
espesa, espesa sus tremendos linos
y ya apagó los fuegos de pastores:
¡cómo vendrá Peer Gynt por los caminos!

BALADA DE LA ESTRELLA

 -Estrella, estoy triste.
Tú dime si otra
como mi alma viste.
-Hay otra más triste.
-Estoy sola, estrella.
Di a mi alma si existe
otra como ella.
-Si, dice la estrella.
-Contempla mi llanto.
Dime si otra lleva
de lágrimas manto.
-En otra hay más llanto.
-Di quién es la triste,
di quién es la sola,
si la conociste.
-Soy yo, la que encanto,
soy yo la que tengo
mi luz hecha llanto.

Balada de Pablo de Rokha


Yo canto, canto sin querer, necesariamente, irremediablemente, fatalmente, al azar de los sucesos, como quien come,
bebe o anda y porque sí; moriría si no cantase, moriría si no cantase; el acontecimiento popular del poema estimula mis nervios sonantes, no puedo hablar, entono, pienso en canciones, no puedo hablar, no puedo hablar; las ruidosas, trascendentales
epopeyas me definen, e ignoro el sentido de mi flauta; aprendí a cantar siendo nebulosa, odio, odio las utilitarias labores erradas, cuotidianas, prosaicas, y amo la ociosidad ilustre de lo bello; cantar, cantar, cantar...  he ahí lo único que sabes, Pablo de Rokha...

Los sofismas universales, las cósmicas, subterráneas leyes dinámicas, me rigen, mi canción natural, polifónica se abre más allá
del espíritu, la ancha belleza subconciente, trágica, matemática, fúnebre, guía mis pasos en la obscura claridad; cruzo las épocas cantando como un gran sueño deforme, mi verdad es la verdadera verdad, el corazón orquestal, musical, orquestal, dionisíaco, flota en la augusta, perfecta, la eximia resonancia unánime, los fenómenos convergen a él, y agrandan su sonora sonoridad sonora, sonora; y estas fatales manos van, sonámbulas, apartando la vida externa, —conceptos, fórmulas, costumbres, apariencias-; mi intuición sigue los caminos de las cosas, vidente, iluminada y feliz, porque todo se hace canto en mis huesos, todo se hace canto en mis huesos.

Pus, llanto y nieblas lúgubres, dolor, solo dolor mamo en los roñosos pechos de la vida, no tengo casa y mi vestido es pobre; sin embargo, mis cantares dramáticos-inéditos, modestísimos suman el pensamiento, todo el pensamiento de la raza y la voz del instante; soy un país hecho poeta, por la gracia de "Dios"; desprecio el determinismo de las ciencias parciales, convencionales, pues mi sabiduría monumental surge pariendo axiomas desde lo infinito, y su elocuencia errante, fabulosa y terrible crea mundos e inventa universos continuamente; afirmo o niego, y mi pasión gigante atraviesa tronando el pueblo imbécil del prejuicio, la mala aldea clerical de la rutina.

Atardeciendo me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra humilde, democrática, trágica, y su oratoria, su elocuencia inmóvil habló conmigo, en aquel sordo lenguaje cosmopolita e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a la sombra de los lagos, he sentido el llanto de los muertos flotando en las corolas; oigo crecer las plantas y morir los viajeros planetas degollados igual que animales, el sol se pone al fondo de mis años lúgubres, amarillos, amarillos, amarillos, las espigas van naciéndome, a media noche los eternos ríos lloran a la orilla de mi tristeza y a mis dolores maximalistas se les caen las hojas... "buenos días, buenos días árbol", dije al reventar la mañana sobre las rubias cumbres chilenas, y más tarde clamaba: "estrellas, sois estrellas, ¡oh prodigio!..."


Mis pensamientos hacen sonar los siglos contra los siglos; voy caminando, caminando, caminando musicalmente y mis actos son himnos, cánticos naturales, completamente naturales; las campanas del tiempo repican cuando me oyen sentirme; constituyo el principio y la razón primordial de todas las tonadas, el eco de mis trancos restalla en la eternidad, los triángulos paradójicos de mi actitud resumen el gesto de los gestos, el gesto, la figura del superhombre loco que balanceó la cuna macabra del orbe e iba enseñándole a hablar.

Los cantos de mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, músculos, alma, sensaciones, grandiosidad de héroes y pequeñas costumbres modestas, simplicísimas, mínimas, simplicísimas de recién nacidos, aúllan y hacen congojas enormes, enormes, enormemente enormes, sonríen, lloran, sonríen, escupen al cielo infame o echan serpientes por la boca, obran, obran lo mismo que gentes o pájaros, dignifican el reino animal, el reino vegetal, el reino mineral, y son bestias de mármol, bestias, bestias cuya sangre ardiendo y triste-triste, asciende a ellos desde las entrañas del globo, y cuyo ser poliédrico, múltiple, simultáneo está en los quinientos horizontes geográficos; florecen gozosos, redondos, sonoros en octubre, dan frutos rurales a principios de mayo o junio o a fines de agosto, maduran todo el año y desde nunca a desde nunca; anarquistas, estridentes, impávidos, crean un individuo y una gigante realidad nueva, algo que antes, antes, algo que antes no estaba en la tierra, prolongan mi anatomía terrible hacia lo absoluto, aún existiendo independientemente; ¡tocad su cuerpo, tocad su cuerpo y os ensangrentareis los dedos miserables!...

Ariel y Calibán, Grecia, Egipto, Roma,  el país judío y Chile, las polvosas naciones prehistóricas, Jesús de Nazareth, los cielos, las montañas, el mar y los hombres más hombres, las oceánicas multitudes, ciudades, campos, talleres, usinas, árboles, flores, sepulcros, sanatorios, hospicios u hospitales, brutos de piel terrosa y lejano mirar, lleno de églogas, insectos y aves, pequeñas, armoniosas mujeres pálidas; el cosmos idiota, maravilloso, maravilloso, maravilloso, orienta mis palabras, y rodaré sonando
eternamente, como el viejo del viejo, nidal en donde anidan todos los gorjeos del mundo!

El Bosque Chileno (Confieso que he vivido)


Bajo los volcanes, junto a los ventisqueros, entre los grandes lagos, el fragante, el silencioso, el enmarañado bosque chileno... Se hunden los pies en el follaje muerto, crepitó una rama quebradiza, los gigantescos raulíes levantan su encrespada estatura, un pájaro de la selva fría cruza, aletea, se detiene entre los sombríos ramajes. Y luego desde su escondite suena como un oboe... Me entra por las narices hasta el alma el aroma salvaje del laurel, el aroma oscuro del boldo... El ciprés de las Guaitecas intercepta mi paso... Es un mundo vertical: una nación de pájaros, una muchedumbre de hojas... Tropiezo en una piedra, escarbo la cavidad descubierta, una inmensa araña de cabellera roja me mira con ojos fijos, inmóvil, grande como un cangrejo... Un cárabo dorado me lanza su emanación mefítica, mientras desaparece como un relámpago su radiante arco iris... Al pasar cruzo un bosque de helechos mucho más alto que mi persona: se me dejan caer en la cara sesenta lágrimas desde sus verdes ojos fríos, y detrás de mí quedan por mucho tiempo temblando sus abanicos... Un tronco podrido: ¡qué tesoro!... Hongos negros y azules le han dado orejas, rojas plantas parásitas lo han colmado de rubíes, otras plantas perezosas le han prestado sus barbas y brota, veloz, una culebra desde sus entrañas podridas, como una emanación, como que al tronco muerto se le escapara el alma... Más lejos cada árbol se separó de sus semejantes... Se yerguen sobre la alfombra de la selva secreta, y cada uno de los follajes, lineal, encrespado, ramoso, lanceolado, tiene un estilo diferente, como cortado por una tijera de movimientos infinitos. Una barranca: abajo el agua transparente se desliza sobre el granito y el jaspe... Vuela una mariposa pura como un limón, danzando entre el agua y la luz... A mi lado me saludan con sus cabecitas amarillas las infinitas calceolarias... En la altura, como gotas arteriales de la selva mágica se cimbran los copihues rojos (Lapageria rosea)... El copihue rojo es la flor de la sangre, el copihue blanco es la flor de la nieve... En un temblor de hojas atravesó el silencio la velocidad de un zorro, pero el silencio es la ley de estos follajes... Apenas el grito lejano de un animal confuso... La intersección penetrante de un pájaro escondido... El universo vegetal susurra apenas hasta que una tempestad ponga en acción toda la música terrestre.
Quién no conoce el bosque chileno, no conoce este planeta.
De aquellas tierras, de aquel barro, de aquel silencio, he salido yo a andar, a cantar por el mundo...

lunes, 30 de julio de 2012


Aquí comienza el campo inexplorado
Redondo a causa de los ojos que lo miran

Y profundo a causa de mi propio corazón

Lleno de zafiros probables
De manos de sonámbulos

De entierros aéreos
Conmovedores como el sueño de los enanos
O el ramo cortado en el infinito
Que trae la gaviota para sus hijos

Hay un espacio despoblado

Que es preciso poblar
De miradas con semillas abiertas
De voces bajadas de la eternidad
De juegos nocturnos y aerolitos de violín
De ruido de rebaños sin permiso

Escapados del cometa que iba a chocar
¿Conoces tú la fuente milagrosa
Que devuelve a la vida los náufragos de antaño?
¿Conoces tú la flor que se llama voz de monja
Que crece hacia abajo y se abre al fondo de la
           ( tierra?

¿Has visto al niño que cantaba
Sentado en una lágrima
El niño que cantaba al lado de un suspiro
O de un ladrido de perro inconsolable?
¿Has visto al arco-iris sin colores

Terriblemente envejecido
Que vuelve del tiempo de los faraones?

El miedo cambia la forma de las flores
Que esperan temblando el juicio final
Una a una las estrellas se arrojan por el balcón

El mar se está durmiendo detrás de un árbol
Con su calma habitual
Porque sabe desde los tiempos bíblicos
Que el regreso es desconocido en la estrella polar

Ningún navegante ha encontrado la rosa de los
     ( mares

La rosa que trae el recuerdo de sus abuelos
Del fondo de sí misma
Cansada de soñar
Cansada de vivir en cada pétalo
Viento que estás pensando en la rosa del mar

Yo te espero de pie al final de esta línea
Yo sé dónde se esconde la flor que nace del sexo
     ( de las sirenas
En el momento del placer
Cuando debajo del mar empieza a atardecer
Y se oye crujir las olas

Bajo los pies del horizonte
Yo sé yo sé dónde se esconde

El viento tiene la voz de abeja de la joven pálida
La joven pálida como su propia estatua
Que yo amé en un rincón de mi vida

Cuando quería saltar de una esperanza al cielo
Y caí de naufragio en naufragio de horizonte en
      horizonte
Entonces vi la rosa que se esconde
Y que nadie ha encontrado cara a cara

¿Has visto este pájaro de islas lejanas

Arrojado por la marea a los pies de mi cama?
¿Has visto el anillo hipnótico que va de ojo a ojo
Del amor al amor del odio al odio
Del hombre a la mujer del planeta a la planeta?
¿Has visto en el cielo desierto

La paloma amenazada por los años
Con los ojos llenos de recuerdos
Con el pecho lleno de silencio
Más triste que el mar después de un naufragio?

Detrás del águila postrera cantaba el cantador

Tenía un anillo en el corazón
Y se sentó en la tierra de su esfuerzo
Frente al volcán desafiado por una flor
El atleta quisiera ser un faro
Para tener barcos que lo miren

Para hacerlos dormir para dormirse
Y arrullar al cielo como un árbol
El atleta
Tiene un anillo en la garganta
Y así se pasa el tiempo

Quieto quieto
Porque le están creciendo anémonas en el cerebro

Contempla al huérfano que se paró en su edad
Por culpa de los ríos que llevan poca agua
Por culpa de las montañas que no bajan

Crece crece dice el violoncelo
Como yo estoy creciendo
Como está creciendo la idea del suicidio en la
       ( bella jardinera
Crece pequeño zafiro más tierno que la angustia
En los ojos del pájaro quemado


Creceré creceré cuando crezca la ciudad
Cuando los peces se hayan bebido todo el mar
Los días pasados son caparazones de tortuga
Ahora tengo barcos en la memoria
Y los barcos se acercan día a día

Oigo un ladrido de perro que da la vuelta al
        mundo
En tres semanas
Y se muere en llegando

El corazón ha roto las amarras
A causa de los vientos

Y el niño está quedándose huérfano
Si el paisaje se hiciera paloma
Antes de la noche se lo comería el mar
Pero el mar está preparando un naufragio
Y tiene sus pensamientos por otros lados


Navío navío
Tienes la vida corta de un abanico
Aquí nos reímos de todo eso
Aquí en el lejos lejos

La montaña embrujada por un ruiseñor

Sigue la miel del oso envenenado
Pobre oso de piel de oso envenenado por la noche
    ( boreal
Huye que huye de la muerte
De la muerte sentada al borde del mar

La montaña y el montaño

Con su luno y con su luna
La flor florecida y el flor floreciendo
Una flor que llaman girasol
Y un sol que se llama giraflor

El pájaro puede olvidar que es pájaro

A causa del cometa que no viene
Por miedo al invierno o a un atentado
El cometa que debía nacer de un telescopio y una
       ( hortensia
Que se creyó mirar y era mirado

Un aviador se mata sobre el concierto único

Y el ángel que se baña en algún piano
Se vuelve otra vez envuelto en sones
Buscando el receptor en los picachos
Donde brotan las palabras y los ríos

Los lobos hacen milagros

En las huellas de la noche
Cuando el pájaro incógnito se nubla
Y pastan las ovejas al otro lado de la luna

Si es un recuerdo de música
Nadie puede impedir que el circo se agrande en
     el silencio

Ni las campanas de los astros muertos
Ni la serpiente que se nutre de colores
Ni el pianista que está saliendo de la tierra
Ni el misionero que olvidó su nombre

Si el camino se sienta a descansar
O se remoja en el otoño de las constelaciones

Nadie impedirá que un alfiler se clave en la eternidad
Ni la mujer espolvoreada de mariposas
Ni el huérfano amaestrado por una tulipa
Ni la cebra que trota alrededor de un valse

Ni el guardián de la suerte

El cielo tiene miedo de la noche
Cuando el mar hace dormir los barcos
Cuando la muerte se nutre en los rincones
Y la voz del silencio se llena de vampiros

Entonces alumbramos un fuego bajo el oráculo
Para aplacar la suerte
Y alimentamos los milagros de la soledad
Con nuestra propia carne
Entonces en el cementerio sellado

Y hermoso como un eclipse
La rosa rompe sus lazos y florece al reverso de la
         muerteNoche de viejos terrores de noche
¿En dónde está la gruta polar nutrida de
   ( milagros?
¿En dónde está el mirage delirante

De los ojos de arco-iris y de la nebulosa?
Se abre la tumba y al fondo se ve el mar
El aliento se corta y el vértigo suspenso
Hincha las sienes se derrumba en las venas
Abre los ojos más grandes que el espacio que
   ( cabe en ellos

Y un grito se cicatriza en el vacío enfermo
Se abre la tumba y al fondo se ve un rebaño
   ( perdido en la montaña
La pastora con su capa de viento al lado de la
   ( noche
Cuenta las pisadas de Dios en el espacio
Y se canta a sí misma

Se abre la tumba y al fondo se ve un desfile de
   ( témpanos de hielo
Que brillan bajo los reflectores de la tormenta
Y pasan en silencio a la deriva
Solemne procesión de témpanos
Con hachones de luz dentro del cuerpo

Se abre la tumba y al fondo se ve el otoño y el
    ( invierno
Baja lento lento un cielo de amatista
Se abre la tumba y al fondo se ve una enorme
    ( herida
Que se agranda en lo profundo de la tierra
Con un ruido de verano y primaveras

Se abre la tumba y al fondo se ve una selva de
    ( hadas que se fecundan
Cada árbol termina en un pájaro extasiado
Y todo queda adentro de la elipse cerrada de sus
    ( cantos
Por esos lados debe hallarse el nido de las
    ( lágrimas
Que ruedan por el cielo y cruzan el zodíaco

De signo en signo
Se abre la tumba y al fondo se ve la hirviente
    ( nebulosa que se apaga y se alumbra

Un aerolito pasa sin responder a nadie
Danzan luminarias en el cadalso ilimitado
En donde las cabezas sangrientas de los astros

Dejan un halo que crece eternamente
Se abre la tumba y salta una ola
La sombra del universo se salpica
Y todo lo que vive en la sombra o en la orilla
Se abre la tumba y sale un sollozo de planetas

Hay mástiles tronchados y remolinos de
       ( naufragios
Doblan las campanas de todas las estrellas
Silba el huracán perseguido a través del infinito
Sobre los ríos desbordados
Se abre la tumba y salta un ramo de flores carga-
       ( das de cilicios

Crece la hoguera impenetrable y un olor de pa-
       ( sión invade el orbe
El sol tantea el último rincón donde se esconde
Y nace la selva mágica
Se abre la tumba y al fondo se ve el mar
Sube un canto de mil barcos que se van

En tanto un tropel de peces
Se petrifica lentamente

Cuánto tiempo ese dedo de silencio
Dominando el insomnio interminable
Que reina en las esferas

Es hora de dormir en todas partes
El sueño saca al hombre de la tierra

Festejamos el amanecer con las ventanas
Festejamos el amanecer con los sombreros
Se vuela el terror del ciclo

Los cerros se lanzan pájaros a la cara
Amanecer con esperanza de aeroplanos
Bajo la bóveda que cuela la luz desde tantos siglos
Amor y paciencia de columna central
Nos frotamos las manos y reímos

Nos lavamos los ojos y jugamos

            El horizonte es un rinoceronte
            El mar un azar
            El cielo un pañuelo
            La llaga una plaga

Un horizonte jugando a todo mar se sonaba con
           ( el cielo después de las siete plagas de Egipto
El rinoceronte navega sobre el azar como el co-
   ( meta en su pañuelo lleno de plagas

Razón del día no es razón de noche
Y cada tiempo tiene insinuación distinta
Los vegetales salen a comer al borde

Las olas tienden las manos
Para coger un pájaro
Todo es variable en el mirar sencillo
Y en los subterráneos de la vida
Tal vez sea lo mismo


La herida de luna de la pobre loca
La pobre loca de la luna herida
Tenía luz en la celeste boca
Boca celeste que la luz tenía
El mar de flor para esperanza ciega

Ciega esperanza para flor de mar
Cantar para el ruiseñor que al cielo pega
Pega el cielo al ruiseñor para cantar

Jugamos fuera del tiempo
Y juega con nosotros el molino de viento

Molino de viento
Molino de aliento
Molino de cuento
Molino de intento
Molino de aumento

Molino de ungüento
Molino de sustento
Molino de tormento
Molino de salvamento
Molino de advenimiento

Molino de tejimiento
Molino de rugimiento
Molino de tañimiento
Molino de afletamiento
Molino de agolpamiento

Molino de alargamiento
Molino de alejamiento
Molino de amasamiento
Molino de engendramiento
Molino de ensoñamiento

Molino de ensalzamiento
Molino de enterramiento
Molino de maduramiento
Molino de malogramiento
Molino de maldecimiento

Molino de sacudimiento
Molino de revelamiento
Molino de obscurecimiento
Molino de enajenamiento
Molino de enamoramiento

Molino de encabezamiento
Molino de encastillamiento
Molino de aparecimiento
Molino de despojamiento
Molino de atesoramiento

Molino de enloquecimiento
Molino de ensortijamiento
Molino de envenenamiento
Molino de acontecimiento
Molino de descuartizamiento

Molino del portento
Molino del lamento
Molino del momento
Molino del firmamento
Molino del sentimiento

Molino del juramento
Molino del ardimiento
Molino del crecimiento
Molino del nutrimiento
Molino del conocimiento

Molino del descendimiento
Molino del desollamiento
Molino del elevamiento
Molino del endiosamiento
Molino del alumbramiento

Molino del deliramiento
Molino del aburrimiento
Molino del engreimiento
Molino del escalamiento
Molino del descubrimiento

Molino del escurrimiento
Molino del remordimiento
Molino del redoblamiento
Molino del atronamiento
Molino del aturdimiento

Molino del despeñamiento
Molino del quebrantamiento
Molino del envejecimiento
Molino del aceleramiento
Molino del encarnizamiento

Molino del anonadamiento
Molino del arrepentimiento
Molino del encanecimiento
Molino del despedazamiento
Molino del descorazonamiento

Molino en fragmento
Molino en detrimento
Molino en giramiento
Molino en gruñimiento
Molino en sacramento

Molino en pensamiento
Molino en pulsamiento
Molino en pudrimiento
Molino en nacimiento
Molino en apiñamiento

Molino en apagamiento
Molino en decaimiento
Molino en derretimiento
Molino en desvalimento
Molino en marchitamiento

Molino en enfadamiento
Molino en encantamiento
Molino en transformamiento
Molino en asolamiento
Molino en concebimiento

Molino en derribamiento
Molino en imaginamiento
Molino en desamparamiento
Molino con talento
Molino con acento

Molino con sufrimiento
Molino con temperamento
Molino con fascinamiento
Molino con hormigamiento
Molino con retorcimiento

Molino con resentimiento
Molino con refregamiento
Molino con recogimiento
Molino con razonamiento
Molino con quebrantamiento

Molino con prolongamiento
Molino con presentimiento
Molino con padecimiento
Molino con amordazamiento
Molino con enronquecimiento

Molino con alucinamiento
Molino con atolondramiento
Molino con desfallecimiento
Molino para aposento
Molino para convento

Molino para ungimiento
Molino para alojamiento
Molino para cargamento
Molino para subimento
Molino para flotamiento

Molino para enfriamiento
Molino para embrujamiento
Molino para acogimiento
Molino para apostamiento
Molino para arrobamiento

Molino para escapamiento
Molino para escondimiento
Molino para estrellamiento
Molino para exaltamiento
Molino para guarecimiento

Molino para levantamiento
Molino para machucamiento
Molino para renovamiento
Molino para desplazamiento
Molino para anticipamiento

Molino para amonedamiento
Molino para profetizamiento
Molino para descoyuntamiento
Molino como ornamento
Molino como elemento

Molino como armamento
Molino como instrumento
Molino como monumento
Molino como palpamiento
Molino como descubrimiento

Molino como anunciamiento
Molino como medicamento
Molino como desvelamiento
Molino a sotavento
Molino a barlovento

Molino a ligamento
Molino a lanzamiento
Molino a mordimiento
Molino a movimiento
Molino que invento

Molino que ahuyento
Molino que oriento
Molino que caliento
Molino que presiento
Molino que apaciento

Molino que transparento
Molino lento
Molino cruento
Molino atento
Molino hambriento

Molino sediento
Molino sangriento
Molino jumento
Molino violento
Molino contento

Molino opulento
Molino friolento
Molino avariento
Molino corpulento
Molino achaquiento

Molino granujiento
Molino ceniciento
Molino polvoriento
Molino cazcarriento
Molino gargajiento

Molino sudoriento
Molino macilento
Molino soñoliento
Molino turbulento
Molino truculento


Así eres molino de viento
Molino de asiento
Molino de asiento del viento
Que teje las noches y las mañanas
Que hila las nieblas de ultratumba

Molino de aspavientos y del viento en aspas
El paisaje se llena de tus locuras

Y el trigo viene y va
De la tierra al cielo
Del cielo al mar

Los trigos de las olas amarillas
Donde el viento se revuelca
Buscando la cosquilla de las espigas

Escucha
Pasa el palpador en eléctricas corrientes

El viento norte despeina tus cabellos
Hurra molino moledor
Molino volador
Molino charlador
Molino cantador

Cuando el cielo trae de la mano una tempestad
Hurra molino girando en la memoria
Molino que hipnotiza las palomas viajeras

Habla habla molino de cuento
Cuando el viento narra tu leyenda etérea

Sangra sangra molino del descendimiento
Con tu gran recuerdo pegado a los ocasos del
    ( mundo
Y los brazos de tu cruz fatigados por el huracán

Así reímos y cantamos en esta hora
Porque el molino ha creado el imperio de su luz
    ( escogida

Y es necesario que lo sepa
Es necesario que alguien se lo diga

Sol tú que naciste en mi ojo derecho
Y moriste en mi ojo izquierdo
No creas en los vaticinios del zodíaco

Ni en los ladridos de las tumbas
Las tumbas tienen maleficios de luna
Y no saben lo que hablan
Yo te lo digo porque mi sombrero está cansado
    ( de recorrer el mundo
Y tengo una experiencia de mariposa milenaria


Profetiza profetiza
Molino de las constelaciones
Mientras bailamos sobre el azar de la risa
Ahora que la grúa que nos trae el día
Volcó la noche fuera de la tierra


Empiece ya
La farandolina en la lejantaña de la montanía
El horimento bajo el firmazonte
Se embarca en la luna
Para dar la vuelta al mundo

Empiece ya
La faranmandó mandó liná
Con su musiquí con su musicá

La carabantantina
La carabantantú

La farandosilina
La Farandú
La Carabantantá
La Carabantantí
La farandosilá

La faransí

Ríe ríe antes que venga la fatiga
En su carro nebuloso de días
Y los años y los siglos
Se amontonen en el vacío

Y todo sea oscuro en el ojo del cielo
La cascada que cabellera sobre la noche
Mientras la noche se cama a descansar
Con su luna que almohada al cielo
Yo ojo el paisaje cansado

Que se ruta hacia el horizonte
A la sombra de un árbol naufragando

Y he aquí que ahora me diluyo en múltiples cosas
Soy luciérnaga y voy iluminando las ramas de la
         ( selva
Sin embargo cuando vuelo guardo mi modo de
         ( andar

Y no sólo soy luciérnaga
Sino también el aire en que vuela
La luna me atraviesa de parte a parte
Dos pájaros se pierden en mi pecho
Sin poderlo remediar

Y luego soy árbol
Y en cuanto a árbol conservo mis modos de
          ( luciérnaga
Y mis modos de cielo
Y mi andar de hombre mi triste andar
Ahora soy rosal y hablo con lenguaje de rosal

Y digo
Sal rosa rorosalía
Sal rosa al día
Salía al sol rosa sario
Fueguisa mía sonrodería rososoro oro

Ando pequeño volcán del día
Y tengo miedo del volcán
Mas el volcán responde
Prófugo rueda al fondo donde ronco
Soy rosa de trueno y sueno mis carrasperas

Estoy preso y arrastro mis propios grillos
Los astros que trago crugen en mis entrañas
Proa a la borrasca en procesión procreadora
Proclamo mis proezas bramadoras
Y mis bronquios respiran en la tierra profunda

Bajo los mares y las montañas
Y luego soy pájaro
Y me disputo el día en gorgeos
El día que me cruza la garganta
Ahora solamente digo

Callaos que voy a cantar
Soy el único cantor de este siglo
Mío mío es todo el infinito
Mis mentiras huelen a cielo
Y nada más

Y ahora soy mar
Pero guardo algo de mis modos de volcán
De mis modos de árbol de mis modos de
     ( luciérnaga
De mis modos de pájaro de hombre y de rosal
Y hablo como mar y digo

De la firmeza hasta el horicielo
Soy todo montalas en la azulaya
Bailo en las volaguas con espurinas
Una corriela tras de la otra
Ondola en olañas mí rugazuelo

Las verdondilas bajo la luna del selviflujo
Van en montonda hasta el infidondo
Y cuando bramuran los hurafones
Y la ondaja lanza a las playas sus laziolas
Hay un naufundo que grita pidiendo auxilio

Yo me hago el sordo
Miro las butraceas lentas sobre mis tornadelas
La subaterna con sus brajidos
Las escalolas de la montasca
Las escalolas de la desonda

Que no descansan hasta que roen el borde de los
       ( altielos
Hasta que llegan al abifunda
En tanto el pirata canta
Y yo lo escucho vestido de verdiul
        La lona en el mar riela

        En la luna gime el viento
        Y alza en blanco crugimiento
        Alas de olas en mi azul

El mar se abrirá para dejar salir los primeros
        náufragos
Que cumplieron su castigo

Después de tantos siglos y más siglos
Andarán por la tierra con miradas de vidrio
Escalarán los montes de sus frases proféticas
Y se convertirán en constelaciones
Entonces aparecerá un volcán en medio de las
      ( olas

Y dirá yo soy el rey
Traedme el harmonio de las nebulosas
Y sabed que las islas son las coronas de mi
      ( cabeza
Y las olas mi único tesoro
Yo soy el rey

El rey canta a la reina
El cielo canta a la ciela
El luz canta a la luz
La luz que busca el ojo hasta que lo encuentra
Canta el cielo en su lengua astronómica

Y la luz en su idioma magnético
Mientras el mar lame los pies de la reina
Que se peina eternamente
Yo soy el rey
Y os digo que el planeta que atravesó la noche

No se reconoce al salir por el otro lado
Y mucho menos al entrar en el día
Pues ni siquiera recuerda cómo se llamaba
Ni quiénes eran sus padres
Dime ¿eres hijo de Martín Pescador

O eres nieto de un cigüeña tartamuda
O de aquella jirafa que vi en medio del desierto
Pastando ensimismada las yerbas de la luna
O eres hijo del ahorcado que tenía ojos de
      ( pirámide?
Algún día lo sabremos

Y morirás sin tu secreto
Y de tu tumba saldrá un arco-iris como un tranvía
Del arco-iris saldrá una pareja haciendo el amor
Del amor saldrá una selva errante
De la selva saldrá una flecha

De la flecha saldrá una liebre huyendo por los
      ( campos
De la liebre saldrá una cinta que irá señalando su
      ( camino
De la cinta saldrá un río y una catarata que sal-
      ( vará a la liebre de sus perseguidores
Hasta que la liebre empiece a trepar por una
      ( mirada
Y se esconda al fondo del ojo


Yo soy el rey
Los ahogados florecen cuando yo lo mando
Atad el arco-iris al pirata
Atad el viento a los cabellos de la bruja
Yo soy el rey

Y trazaré tu horóscopo como un plan de batalla
Oyendo esto el arco-iris se alejaba
Adónde vas arco-iris
No sabes que hay asesinos en todos los caminos?
El iris encadenado en la columna montante

Columna de mercurio en fiesta para nosotros
Tres mil doscientos metros de infrarrojo
Un extremo se apoya en mi pie y el otro en la
      ( llaga de Cristo
Los domingos del arco-iris para el arcángel
¿En dónde está el arquero de los meteoros?

El arquero arcaico
Bajo la arcada eterna el arquero del arcano con
         ( su violín violeta con su violín violáceo con su
          violín violado
Arco-iris arco de las cejas en mi cielo arqueológico
Bajo el área del arco se esconde el arca de tesoros
         ( preciosos
Y la flor montada como un reloj

Con el engranaje perfecto de sus pétalos
Ahora que un caballo empieza a subir galopando
         ( por el arco-iris
Ahora la mirada descarga los ojos demasiado
         ( llenos
En el instante en que huyen los ocasos a través
         ( de las llanuras
El cielo está esperando un aeroplano

Y yo oigo la risa de los muertos debajo de la
    tierra.


Vicente Huidobro. Altazor (Canto V)

Por Jodorowsky
















"El poeta es un tesoro nacional.
Es como si en un país hubiera oro.
Un poeta talentoso es como oro...

Si...Un oro alquímico.
Es una riqueza espiritual y ves tu,
y claro que son sacrificados
no solo ellos por la sociedad,
Asì como Alfonso Alcalde, Pablo de Rokha,
Como Artaud y tantos otros...
que terminaron siendo víctimas,
porque sobrepasan
ciertos limites de ellos mismos.

No se hacen terapeutas,
no van al otro en sì...
siguen en ellos mismos,
en el ombligo..."

 



sábado, 28 de julio de 2012

Los Videntes

 
Por Andres Morales Milohnic 
Todos íbamos a ser Rimbaud.
Todos íbamos a ser Artaud.
Todos íbamos a ser Edgar Allan Poe.

Lo que pasa es que ni Verlaine,
ni un poeta menor, ni aquellas líneas
del pequeño escribano de la corte. 
 Nada, ni en el aire, ni un poema:

Todos íbamos directo al matadero

viernes, 27 de julio de 2012

Defensa de Violeta Parra




















Dulce vecina de la verde selva
Huésped eterno del abril florido
Grande enemiga de la zarzamora
Violeta Parra
Jardinera
................ locera
............................costurera
Bailarina del agua transparente
Árbol lleno de pájaros cantores
Violeta Parra.
Has recorrido toda la comarca
Desenterrando cántaros de greda
Y liberando pájaros cautivos
Entre las ramas.
Preocupada siempre de los otros
Cuando no del sobrino
.................................... de la tía
Cuándo vas a acordarte de ti misma
Viola piadosa.
Tu dolor es un círculo infinito
Que no comienza ni termina nunca
Pero tú te sobrepones a todo
Viola admirable.
Cuando se trata de bailar la cueca
De tu guitarra no se libra nadie
Hasta los muertos salen a bailar
Cueca valseada.
Cueca de la Batalla de Maipú
Cueca del Hundimiento del Angamos
Cueca del Terremoto de Chillán
Todas las cosas.
Ni bandurria
.................. ni tenca
................................ni zorzal
Ni codorniza libre ni cautiva

..... solamente tú
............................ tres veces tú
................................. Ave del paraíso terrenal.
Charagüilla
.................. gaviota de agua dulce
Todos los adjetivos se hacen pocos
Todos los sustantivos se hacen pocos
Para nombrarte.
Poesía
......... pintura
..................... agricultura
Todo lo haces a las mil maravillas
Sin el menor esfuerzo
Como quien se bebe una copa de vino
Pero los secretarios no te quieren
Y te cierran la puerta de tu casa
Y te declaran la guerra a muerte
Viola doliente.
Porque tú no te vistes de payaso
Porque tú no te compras ni te vendes
Porque hablas la lengua de la tierra
Viola chilensis.
¡Porque tú los aclaras en el acto!
Cómo van a quererte
............................. me pregunto
Cuando son unos tristes funcionarios
Grises como las piedras del desierto
¿No te parece?
En cambio tú
.................... Violeta de los Andes
Flor de la cordillera de la costa
Eres un manantial inagotable
De vida humana.
Tu corazón se abre cuando quiere
Tu voluntad se cierra cuando quiere
Y tu salud navega cuando quiere
Aguas arriba.
Basta que tú los llames por sus nombres
Para que los colores y las formas
Se levanten y anden como Lázaro
En cuerpo y alma.
¡Nadie puede quedarse cuando tú
Cantas a media voz o cuando gritas
Como si te estuvieran degollando
Viola volcánica!
Lo que tiene que hacer el auditor
Es guardar un silencio religioso
Porque tu canto sabe adónde va
Perfectamente.
Rayos son los que salen de tu voz
Hacia los cuatro puntos cardinales
Vendimiadora ardiente de ojos negros
Violeta Parra.
Se te acusa de esto y de lo otro
Yo te conozco y digo quién eres
¡Oh corderillo disfrazado de lobo!
Violeta Parra.
Yo te conozco bien hermana vieja
Norte y sur del país atormentado
Valparaíso hundido para arriba
¡Isla de Pascua!
Sacristana cuyaca de Andacollo
Tejedora a palillo y a bolillo
Arregladora vieja de angelitos
Violeta Parra.
Los veteranos del Setentainueve
Lloran cuando te oyen sollozar
En el abismo de la noche oscura
¡Lámpara a sangre!
Cocinera
............ niñera
.................... lavandera
Niña de mano
................... todos los oficios
Todos los arreboles del crepúsculo
Viola funebris.
Yo no sé qué decir en esta hora
La cabeza me da vueltas y vueltas
Como si hubiera bebido cicuta
Hermana mía.
Dónde voy a encontrar otra Violeta
Aunque recorra campos y ciudades
O me quede sentado en el jardín
Como un inválido.
Para verte mejor cierro los ojos
Y retrocedo a los días felices
¿Sabes lo que estoy viendo?
Tu delantal estampado de maqui.
Tu delantal estampado de maqui.
¡Río Cautín!
............... ¡Lautaro!
........................... ¡Villa Alegre!
¡Año mil novecientos veintisiete
Violeta Parra!
Pero yo no confío en las palabras
¿Por qué no te levantas de la tumba
A cantar
............... a bailar
................... a navegar
En tu guitarra?
Cántame una canción inolvidable
Una canción que no termine nunca
Una canción no más
.............................. una canción
Es lo que pido.
Qué te cuesta mujer árbol florido
Álzate en cuerpo y alma del sepulcro
y haz estallar las piedras con tu voz
Violeta Parra
Esto es lo que quería decirte
Continúa tejiendo tus alambres
Tus ponchos araucanos
Tus cantaritos de Quinchamalí
Continúa puliendo noche y día
Tus tolomiros de madera sagrada
Sin aflicción
............................ sin lágrimas inútiles
O si quieres con lágrimas ardientes
Y recuerda que eres
Un corderillo disfrazado de lobo.

NICANOR PARRA:

Rimbaud v/s Huidobro


Un príncipe estaba molesto por haberse dedicado exclusivamente a la perfección de las generosidades vulgares. Preveía sorprendentes revoluciones del amor, e intuía en sus mujeres algo mejor que esa complacencia adornada de cielo y de lujo. Quería ver la verdad, la hora del deseo y la satisfacción esenciales. Fuese o no una piedad aberrante, así lo quiso. Poseía, al menos, bastante poder humano para conseguirlo. Todas las mujeres que le habían conocido fueron asesinadas. ¡Qué saqueo del jardín de la Belleza! Bajo el sable, ellas le bendijeron. Ya no encargó más: las mujeres reaparecieron.
Mató a cuantos le seguían, después de la caza o de las libaciones: de nuevo todos le seguían.
Se recreó degollando a los animales de lujo. Ordenó flamear los palacios. Arremetía contra la gente y la descuartizaba: la multitud, los techos de oro, los bellos animales seguían existiendo.
¡Cómo puede uno extasiarse en la destrucción, rejuvenecer mediante la crueldad! El pueblo no murmuró. Nadie dio su opinión al respecto.
Una tarde, mientras el Príncipe galopaba altivamente, se le apareció un Genio de belleza inefable, incluso inconfesable. ¡Su fisonomía y su porte prometían un amor múltiple y complejo! ¡Una felicidad indecible, incluso insoportable!. El Príncipe y el Genio se aniquilaron probablemente en la salud esencial. ¿Cómo no iba a costarles la vida? Así pues, murieron juntos. Pero este Príncipe falleció, en su palacio, a una edad corriente. El Príncipe era el Genio. El Genio era el Príncipe.
Le falta música sabia a nuestro deseo.

                                     LAS ILUMINACIONES
                                                 Arthur Rimbaud

¿Cómo dar forma a lo que no lo tiene?

Rimbaud trasciende el verso medido a favor del poema en prosa; continua seguro el anhelo recordado del maestro Baudelaire de una poesía flexible, sin ritmo, sin rima, flexible.
Este oscuro poema en prosa puede significar en el atormentado espíritu del poeta la negación del ser; con igual tono a diferentes expresiones del mismo tono a lo largo de su obra; como en una carta donde Rimbaud había ha advertido en 1871 “yo, es otro” anticipando clarividentemente un desdoblamiento similar al que podemos apreciar cuando se observa un espejo y vislumbra el acecho del otro, ese ser desconocido que abriga nuestras sensaciones más oscuras y secretas.
Yo, el ser que se cree apto para pensar, para pensarse, actuar, juzgar es, en la realidad inefable que condiciona y explica, pensado, actuado, juzgado, determinado por una voluntad interior inexplicable e inconsciente de ordinario de ello; quizá sea la única forma de explicar lo inexplicable como es la coexistencia de los dos Rimbaud, el poeta y el mercader.
Sin embargo, estas dos personalidades aparentemente contradictorias conforman en realidad una sola, como las caras de una moneda.
Pero también, no se puede ver las dos caras al mismo tiempo, por eso es preciso negarse a si mismo para afirmarse en otro plano: imposible sería imaginar algún tipo de experiencia audaz in extremis.
Realidades que se explican mutuamente; cumple la poesía con su fin y avizora su futuro pues este otro ser, aquel que nos mira en el espejo, será libre, puro, arrancado a la sociedad de los deberes, de las buenas acciones y de los pecados, estará al fin y verdaderamente más allá del bien y el mal.
Así pues la búsqueda de la libertad de la existencia; termina en la negación de esta misma.
Rimbaud será evocado años después en esta misma figura en el desdoble mitológico de Vicente Huidobro, antipoeta y mago yaciendo (mejor cayendo) a lo largo de Altazor y el pájaro tralalí que se elevará a través del descubrimiento de un nuevo lenguaje.
Explicaría todo esto en su entrañable visión del mar en un naufragio pero del que solo ya vemos unos maderos flotando, no hemos asistido ni podremos, al momento de congoja y miedo, de las luces apagándose, al final los cuerpos arrastrados con sus gritos al fondo de un infierno sin fuego.
Es que la búsqueda mística es la que lo hace ser otro, el encuentro con los demás, con la negación del pasado, el recuerdo de cuerpos femeninos mezclados y sazonados con mucho de cinismo y desparpajo.
Rimbaud tiene plena conciencia de lo demoníaco que hay en su actitud. Entrevé que pudiera hallar la salvación por otros medios pero es preferible “convertirse en el gran maldito, el gran criminal”.
El yo poético entonces se agranda se dilata proporcionándonos imágenes alucinatorias, el demiurgo reconstruye el mundo (tras el diluvio), en el ámbito mágico de la poesía, coge formas poéticas las transforma, deforma y pervierte a su antojo llevado de la mano de la pasión y el desenfreno.
La incapacidad de no aceptarse como humano no ser un puerco, que la felicidad no sea más que un conjunto amalgamado de recetillas habilidades y renuncias deleznables, la visión de los hombres posternados ante un Dios Todopoderoso, hace que grite, que le grite a ese Dios de igual a igual y lo rete.
Cómo realizar e intentar una nueva creación trastornar el lenguaje poético, bueno, siendo el visionario y transfigurador que fue; empeñándose a pesar del exorcismo a colgarse desdeñando el peligro en la orilla del abismo solo para atisbar aquello que estaba oculto del otro lado del espejo de la realidad.
Es como si en su poesía se fundieran las artes plásticas y la música, haciéndose también poesía de la vigilia y el mundo onírico, de lo posible pero también de lo imposible, convirtiéndose en un recipiente capaz de soportar el “absinthe” que era encontrarse dentro de ella consigo mismo.
Así se transforma en una poesía para los sentidos, a veces la vez, la sientes, le gustas, la palpas, la oyes. Es una especie de vorágine de sensaciones que quieren terminar con el límite físico que es el de las palabras como si quisieran ser letras casi cristalinas y estuvieran una encima de otra, queriendo decirnos que todos son lo mismo pero a la vez todo lo contrario.
Pues es una expresión con sus propias reglas, no tiene que rendirle cuentas a nadie y si toma en cuenta los límites es para saltarlos, llegando a los linderos del mundo real y así poder crear su mundo verbal.
El místico hace que la poesía se adelante a los acontecimientos avizore su final presienta el final. Es un Dante, que no ha tenido paraíso que cantar la solución o el ideal final es la muerte del poeta o el silencio total.
Después de fundir 2 mundos distantes e irreconciliables se queda sin nada que decir, es un callejón sin salida que solo puede dar después de mujeres muertas, ciudades quemadas, hombres torturados, animales sacrificados encontrarse consigo mismo con el genio, el más vil de los asesinos, mirarse y morir.
El poeta asiste al final pidiendo por un poco de música, más música, más pintura, escalas superpuestas para la historia de un encuentro que visto y un final también predicho por un místico que resultó ser él mismo.